Gastronomía de Sevilla

Ya se sabe que en Andalucía se come bien, muy bien. Y Sevilla, siendo su capital, no iba a ser menos. Así que si te gusta conocer la cocina típica de las ciudades que visitas, aquí va un listado con lo más interesante (y sabroso) de la gastronomía de Sevilla, y algunas sugerencias de dónde puedes encontrarlas.

Esperamos que los disfrutes…

Lo mejor de la gastronomía de Sevilla

Carne y pescado, frituras y guisos, manjares dulces y salados… La variedad de la gastronomía de Sevilla puede conquistar todo tipo de paladares, así que estamos seguros de que entre las siguientes propuestas habrá alguna que te seduzca solo con verla ¡Date un capricho entre ruta y ruta de nuestra app! (iOS y Android)

1. Gazpacho andaluz: la pócima mágica para el verano

En muchas regiones de España, cuando aprieta el calor del verano, las mesas de los restaurantes y de los hogares se pueblan de gazpacho. Pero si hay una ciudad donde no puede faltar nunca, esa es Sevilla. Se trata de una sopa fría y salada, a base de hortalizas trituradas, entre las que  siempre estará el tomate, el pepino, el ajo, la cebolla y el pimiento, con su correspondiente chorrito de aceite de oliva y vinagre, y servido en cuenco de barro, a ser posible. ¡La mejor forma de ‘abrir boca’ en una comida de verano!

2. Cocido andaluz... la ’pócima’ para el invierno

La gastronomía de Sevilla también se ocupa, por supuesto, de las sopas calientes. Aunque los inviernos en esta ciudad no son especialmente rigurosos, ¿a quién no le apetece un buen caldo cuando refresca? Y como en otras muchas zonas de España, el cocido tiene aquí su propia versión, diferente a la de Madrid y la de Toledo. Comparte con ellos su forma de preparación, introduciendo todos los ingredientes a la vez y separando la sopa como primer plato. En esa lista de ingredientes, destacan los garbanzos, las habichuelas, las zanahorias, el apio, la calabaza y, para darle consistencia, el morcillo, las costillas y el tocino.

3. Pringá, un guiso muy sevillano

Muchos dirán que el mercado de la Boqueria es un mercado turístico. En parte sí. Pero has de saber que mucha gente local y muchos restaurantes compran a diario en la Boqueria. Los productos que aquí se pueden encontrar, no se encuentran en otros mercados de la ciudad. A nosotros nos gusta pasear por allí y comprar algún zumo natural. Hay muchos puestos de zumos. A última hora del día los venden por 1€ para quitárselos de encima.

4. Espinacas con garbanzos, el potaje sevillano

La pringá y el cocido andaluz no son los únicos platos de la gastronomía de Sevilla en los que tiene mucha presencia el garbanzo: también lo está en este potaje de espinacas, que recurre al pimentón, al comino, al ajo y a la guindilla, si se quiere dar un toque picante.

5. La cola (o rabo) de toro, ¿una herencia romana?

En la gastronomía de Sevilla es fácil reconocer ingredientes y técnicas típicas de la cocina musulmana, sefardí y castellana. Pero hay quien también traza lazos con la cocina de la Antigua Roma, como por ejemplo con la cola de toro, un plato muy extendido en la ciudad. Esta carne, tierna y sabrosa por su cercanía al hueso, se cocina y se sirve con salsa a base de zanahoria, pimiento rojo, cebolla, ajo, pimienta negra, vino tinto, aceite, sal y una hojita de laurel.

6. Huevos a la flamenca, un ‘hit’ del tapeo sevillano

Otro plato muy común en los bares y restaurantes sevillanos es el de huevos a la flamenca, que suele presentarse en forma de tapa en cazuelita de barro. Sus base son taquitos de jamón, chorizo de guisar y guisantes, con una salsa generosa de tomate y todo ello coronado con un huevo frito. Asegúrate de tener buen cargamento de pan, porque lo vas a necesitar. ¡No quedará nada!

7. Pescaíto frito, un plato muy popular

El pescaíto frito es común en gran parte de Andalucía, y en Sevilla está muy presente, como te costará poco descubrir. Muchas son las especies que se pueden cocinar de esta manera: boquerón, chanquete, sardinilla… Y todos tienen en común el rebozado previo, a base de harina trigo o almorta, y el aceite de oliva usado para la fritura. A la hora de servirse, una pizca de sal y unas gotas de limón serán más que suficientes para disfrutarlo en todo su esplendor.

8. Adobo, otra técnica para freír pescado

El pescado en adobo es también una especialidad muy presente en la gastronomía de Sevilla. Hace siglos, cuando no había frigoríficos, se empleaba este método para la conservación del pescado, pero posteriormente quedó como una solución perfecta para dar sabor. El adobo suele componerse de pimentón, ajos, comino y orégano, así como un chorrito de vinagre, y con todo ello se marina durante algunas horas el pescado. Después, los mismos pasos que el pescaíto frito: rebozado en harina y fritura en aceite. De ahí que el sabor sea distinto, más aromático. El pescado que mejor casa con esta preparación es el cazón, pero también encontrarás boquerones o mero en adobo, entre otros.

9. Bacalao con tomate, un pescado muy jugoso

España es el país europeo donde más pescado se consume por habitante. Y Andalucía es una de las regiones donde más presencia tiene, como demuestra este otro plato de la gastronomía de Sevilla: el bacalao también se reboza como paso previo, pero se añade a un guiso con tomate, cebolla, pimiento rojo, pimentón, ajo y vino blanco, lo que da como resultado una salsa que nos deja un bacalao muy jugoso y tierno.

10. Yemas de San Leandro, el dulce 100% sevillano

Si te gusta la repostería, en Sevilla te chuparás los dedos. En muchos casos, se trata de dulces típicos de otras localidades de la provincia, pero si hay uno que se puede catalogar como 100% de Sevilla ciudad, esas son las yemas de San Leandro, pues surgieron en el convento homónimo. Y son sus monjas de clausura las que siguen elaborándolas como antaño. ¡Mantienen fielmente su secreto! No obstante, se puede intuir y decir que llevan yemas de huevo, abundante azúcar, zumo de limón y agua.

11. Las aportaciones de la provincia: tortas, mantecados…

Hay otros alimentos que, aunque son originarias de otras localidades de la provincia, tienen mucha presencia en la ciudad, así que por eso las recogemos en esta página. Un buen ejemplo son las tortas de aceite: este ingrediente es tan importante en la gastronomía de Sevilla y que se convierte en protagonista en este dulce muy apreciado en la ciudad. Se trata de una elaboración muy sencilla, con acabado crujiente y fino. Sus ingredientes son harina de trigo, azúcar, anís, sal, sésamo y, por supuesto, aceite de oliva. Se elabora en Castilleja de la Cuesta, pero la marca principal, Inés Rosales, tiene tienda propia y distribución por la ciudad.


Otro dulce muy apreciado entre los sevillanos son los mantecados de Estepa, cuya masa horneada se compone de manteca de cerdo, así como harina de trigo y azúcar molida. También se pueden añadir otros ingredientes como el ajonjolí, la almendra o la canela

12. … y otras aportaciones de provincias cercanas

Y como suele ser habitual en las capitales y grandes ciudades de referencia, en la dieta de sus ciudadanos tienen mucho peso algunos productos que llegan desde provincias cercanas, resultando igual de llamativo para viajeros llegados desde otros lugares lejanos. Así que, en este caso, notarás mucha presencia de jamón ibérico de Huelva y de Los Pedroches (Córdoba), haciendo que la calidad media de este producto cárnico sea muy elevado en Sevilla. 

 

Y lo mismo ocurre con los vinos: si bien Sevilla no destaca por su producción y no cuenta con ninguna Denominación de Origen reconocida, sí está muy bien servida desde las vecinas Cádiz, Huelva o Córdoba. Por ejemplo, con vinos de Jerez, del Condado o Montilla-Moriles, entre otras. 

Cómo y dónde disfrutar de la gastronomía de Sevilla

Ahora ya conoces los platos y alimentos típicos de la gastronomía de Sevilla pero, ¿dónde y cómo disfrutar de ellos? En esta lista te damos algunas pinceladas:

 

  • Déjate llevar por el tapeo: en barrios como el Arenal, Santa Cruz o Triana podrás disfrutar de algunos de estos platos, en terraza, en mesa de interior o en barra. En este último caso, seguro que te hará gracia una tradición 100% local: ¡el camarero irá anotando la cuenta de las consumiciones con tiza sobre la barra!
  • Hazte una ruta de conventos para disfrutar de los dulces: además de las yemas de San Leandro en ese convento, puedes visitar otros existentes en la ciudad, que siguen resistiendo el paso del tiempo gracias a esta fuente de ingresos. Estos son algunos de los que tienen producción propia y los venden a visitantes: Convento de la Madre de Dios, Convento de Santa María de Jesús, Convento de Santa Inés, Convento de Santa Paula, Convento de Santa Ana y Convento de San Clemente
  • Freidurías, para comer el pescaíto frito al estilo ‘fast food’: hay muchas por el centro y te permitirán degustar este manjar al modo de take away, proporcionándote un cono de papel para ir comiendo al vuelo o una bolsa de papel para comerlo con más calma en casa