Gastronomía de Madrid

La gastronomía de Madrid es un atractivo turístico en sí mismo. Lo es en cualquier destino y también en la capital, con su variedad de restaurantes y sus propuestas culinarias para todos los gustos. Por eso, en esta página hacemos un repaso a locales y platos que puedes disfrutar en tu viaje a esta ciudad, tanto si tienes un presupuesto desahogado como si vienes de mochilero con lo justo. En todos los casos, acabarás chupándote los dedos.

Eso sí, debes tener una cosa clara desde el principio: la gastronomía de Madrid, al menos la más tradicional, es muy consistente, para paladares resistentes y estómagos a prueba de bombas. Frituras, embutidos y guisos de cuchara están entre las opciones culinarias más habituales. Pero por suerte, también se han renovado las propuestas con cocina de autor y tapeo variado.

1.- Cocido madrileño, el plato típico de la gastronomía de Madrid

El plato típico de la gastronomía de Madrid es el cocido, uno de esos guisos invernales tan populares en la meseta castellana y en áreas frías de España. Sus ingredientes pueden variar, pero no pueden faltar los garbanzos, la patata, la zanahoria, el chorizo y la morcilla. Y para la preparación, huesos de jamón y tocino, todo junto a la cazuela durante varias horas. ¡Ya os dijimos que era consistente! En los primeros meses del año se organiza una ‘Ruta del Cocido’, con los restaurantes con más solera en lo que se refiere a este plato. Destaca La Bola, junto al Senado, pero también otros como Malacatín o la Taberna de la Daniela

2. Callos a la madrileña, un guiso potente de casquería

Seguimos de guiso invernal, tradicional y consistente de la gastronomía de Madrid (si no es tu estilo, no te preocupes, que más abajo hay propuestas más light). La receta es una bomba, con tripas de vacuno, chorizo y morcilla en salsa de tomate y pimentón. Se puede degustar en menú o en tapa en restaurantes con solera, como Casa Alberto.

3.- Bocata de calamares, el fast food a la madrileña

Una mención especial merece el pescado. ¿Pescado? Sí, aunque la zona costera más cercana a la capital está a casi 350 km de distancia, en Madrid se puede disfrutar de pescado fresco y de calidad. El motivo no es otro que la alta demanda de su población y el músculo de Mercamadrid: según esta institución, es el segundo mercado más grande del mundo (tras Tokio) y el primero de Europa en términos de volumen (más de 170.000 toneladas en 2019). Y otro dato importante: es el primero en variedad de especies.

También existe la creencia generalizada en áreas pesqueras que el género de máxima calidad se carga rápido para viajar a Mercamadrid, por la demanda de sectores acomodados de la capital. Algo difícil de demostrar pero que puede ilustrar la relación de la ciudad con el pescado.

En cualquier caso, la propuesta que aquí te damos es ‘de batalla’: el bocadillo de calamares, el fast food de la gastronomía de Madrid. Son aros de este molusco, enharinado y frito, que se mete en el pan solo, con salsa de limón o mayonesa. También se pueden comer en plato, en forma de ración, que recibe el nombre de Calamares a la romana y es equivalente a lo que en muchos lugares de Latinoamérica se conoce como ‘rabas’. Los encontrarás en muchos locales y bares, pero los más populares están en el entorno de la Plaza Mayor, corazón del Madrid de los Austrias, como en La Campana.

4. Gallinejas y entresijos, solo para estómagos (y narices) fuertes

Aunque el de calamares es el bocata más famoso, hubo un tiempo en el que el más popular era otro: el de gallinejas o entresijos. Y hablamos en pasado porque está perdiendo seguidores, pues es un bocata realmente fuerte. Está ligado principalmente a las verbenas de la ciudad (San Isidro, la Paloma, etc.), pero aún puedes encontrarlo en unos pocos bares ‘de toda la vida’. Se trata, otra vez, de tripas, pero en este caso de cordero, y fritas, lo cual llena de un aroma inconfundible e intenso el ambiente. Uno de los locales que resiste con el tiempo es la Freiduría de Gallinejas y Entresijos de la calle Embajadores.

5. Caracoles, otro plato poco convencional de la gastronomía de Madrid

Seguimos con platos atípicos que, no obstante, son típicos de la gastronomía de Madrid: los caracoles. Al igual que los callos, se suelen servir en cazuela de barro, para comer en barra en las tabernas tradicionales. Son más habituales en primavera y se sirven en caldo de carne, con un toque picante que le da una guindilla. Casa Amadeo es uno de los que se posiciona como ‘top’ en este nicho.

6.- Tortilla de patatas, un plato muy español y presente en Madrid

La tortilla de patatas (huevo, patata y cebolla) es un plato típico de toda España, por lo que no tendrás problemas en encontrarla en otras ciudades como Sevilla, Toledo o Barcelona. Y en la capital, tampoco. Si la quieres comer en un sitio característico, ve a La Bodega de la Ardosa, en el barrio de Malasaña, cuya propietaria quedó en dos ocasiones subcampeona de España en la materia.

7.- Mercado de San Miguel, referente en el centro

Estos y otros platos los encontrarás en el Mercado de San Miguel, el más famoso del centro. Antiguo mercado tradicional, hoy es un ‘mercado gastronómico’ donde degustar recetas típicas de la ciudad y del resto del país. Así que no faltan puestos con, por ejemplo, el jamón ibérico, quesos nacionales o el marisco gallego.

8.- Platea, un nuevo concepto en la gastronomía de Madrid

Siguiendo la estela del Mercado de San Miguel, no podemos olvidar otro mercado gastronómico aún más innovador y chic (y caro, por cierto). Es Platea, en el Barrio de Salamanca, un teatro rehabilitado a tal efecto. Es posible encontrar tapas de autor, productos nacionales de alta calidad y propuestas internacionales reinventadas. Todo ello, con conciertos desde el escenario por las noches.

9. Restaurantes con ‘estrella’, también en Madrid

Si eres amante de la alta cocina, te guiarás por un indicador indiscutible: las estrellas Michelín. Barcelona es la que más tiene en España y San Sebastián, la que puede presumir de una mayor ‘densidad de estrellas por habitante o restaurante’. Pero Madrid no anda mal: supera la veintena. El único con tres es DiverXo, de Dabiz Muñoz, con su menú siempre transgresor, a base de lienzos.

10. Restaurantes centenarios, un atractivo castizo

Algunos de los restaurantes que hemos mencionado (La Bola, Casa Alberto) forman parte de la Asociación de Restaurantes Centenarios de Madrid. Su nombre lo dice todo: tienen más de cien años. Y todos con su propuesta propia y diferenciadora. No podemos pasar por alto Botín, junto a la Plaza Mayor, que tiene el récord Guiness al restaurante más antiguo del mundo, fundado en 1725 y abierto ininterrumpidamente desde entonces. Sus platos famosos: el cochinillo y el cordero lechal, procedentes de lo que llaman el ‘triángulo mágico’ de esta carne: Sepúlveda-Riaza-Aranda de Duero, en la provincia de Segovia. Platos asados, por cierto, en el horno original con leña de encina

11. Tapeo ‘canallesco’, en busca de la tremolina

El famoso chotis Madrid, de Antonio Lara, dice al final: “ y vas a ver lo que es canela fina y armar la tremolina cuando llegues a Madrid”. ¿Qué es la tremolina? ¡Ni siquiera muchos madrileños lo saben! Pero sí lo viven a diario: es esa mezcla de ruidos típica de sus tabernas: el camarero que grita, los clientes que hablan alto y ríen, el fregaplatos que trajina con la bandeja rebosante de vasos… Un ambiente característico que podrás vivir mientras haces tapeo canallesco en lugares como Los Rotos, especializado en huevos rotos, o en Casa Labra, junto a la Puerta del Sol, con su famosa tapa ‘Soldadito de Pavía’, donde además se fundó el Partido Socialista a finales del siglo XIX.

12. Chocolate con churros, un placer al alcance de todos

En cuanto a recetas dulces, la gastronomía de Madrid también tiene mucho que ofrecer. Por ejemplo, sus famosos churros con chocolate. De nuevo, es una tradición compartida con el resto de España (y de Iberoamérica), pero el frío invernal convierte a estos desayunos en un auténtico placer. Y al alcance de todos, incluso en sitios tan tradicionales como San Ginés.

13. De ruta por las pastelerías

No solo hay restaurantes centenarios, sino también pastelerías muy antiguas, que conservan su ambiente característico y preservan la pastelería tradicional. Algunas propuestas son La Mallorquina, El Riojano o la Santiaguesa. Entre lo que puedes encontrar están las torrijas en Semana Santa, las rosquillas en mayo, los roscones de reyes en Navidades o los barquillos todo el año.

14. Licor de madroño, un ‘trago’ muy madrileño

Por lo que respecta a bebidas, el licor más tradicional de la gastronomía de Madrid es el de madroño, árbol muy ligado a la ciudad, pues está incluso presente en su escudo. Con su fruto, una baya roja que posee alcohol de manera natural, se hace este licor que se puede encontrar en tiendas o degustar en algunos locales. Recomendamos El Madroño, restaurantes donde se puede tomar de una manera muy original: en forma de chupito, en un vaso hecho a base de barquillo recubierto de chocolate. Es decir, te bebes el licor… y te comes el vaso.

15. Otras propuestas y etiquetas de calidad

Como puedes imaginar, estas son solo algunas propuestas sobre la gastronomía de Madrid y la lista podría ampliarse con otras muchas. Seguro que las encontrarás durante tus días de estancia aquí, así que te damos unas pinceladas que te servirán de orientación:

 

  • M Producto Certificado es el distintivo de calidad que certifica la producción en la Comunidad de Madrid. Búscalo en las tiendas si quieres algo realmente local
  • Vinos de Madrid es la Denominación de Origen de la Comunidad, con vinos tintos principalmente. No es tan famosa como otras, pero está mejorando y puede que te sorprenda
  • IGP Sierra de Guadarrama es la carne roja procedente de la sierra madrileña, también de gran calidad
  • El jamón está muy presente en mercados y locales: si buscas la calidad top, opta por el jamón ibérico, a ser posible ibérico de bellota 100%, hecho con la raza autóctona ibérica. Procede principalmente de otra provincias, aunque algunos productores ya se han establecido en esta región
  • El boom de las cervezas artesanales también merece su hueco en esta página sobre la gastronomía de Madrid, con marcas cada vez más conocidas como Cibeles, Madriz o la Virgen