Alojamiento en Toledo

Como decíamos en la página sobre Rutas y Tours, merece la pena pasar al menos una noche en Toledo. Lo ideal es venir varios días para apreciar a fondo los atractivos de la ciudad. Así que si esa es tu idea, en esta página te mostramos todo lo que debes saber sobre el alojamiento en Toledo, en especial, lo relacionado con las modalidades existentes y las zonas en las que se ubican.

Aquí te mostramos todo lo que debes saber antes de iniciar tu búsqueda, en especial, qué modalidades existen y qué zonas son las más populares.

Hoteles ‘de toda la vida’

Una de las opciones de alojamiento en Toledo es, cómo no, la del hotel ‘de toda la vida’. En esta ciudad y sus alrededores están presentes importantes cadenas hoteleras, en establecimientos de 3, 4 y 5 estrellas. Los más espaciosos se encuentran fuera del centro histórico, especialmente en las zonas de Antequeruela y Covachuelas, así como en La Reconquista y Avenida de Europa-Plaza de Toros. Digamos que es la zona que queda entre la entrada norte al casco histórico (Puerta Nueva de Bisagra) y los principales accesos por carretera (A-42 y TO-22), en cuyo entorno se encuentra la estación de autobuses. También encontrarás algunas opciones cerca de la Estación de AVE (Barrio de Santa Bárbara) y en el barrio de Buenavista, en este caso para hoteles de mayor categoría y enfocados a un perfil de turista de negocios. Hesperia o Eurostars son algunos de los representantes destacados. Aunque quizás el mejor alojamiento de Toledo es el Parador, que también tiene el encanto que mencionamos en el apartado siguiente.

Edificios con encanto, en el centro histórico

Dentro del centro histórico también hay algún hotel que encaja en el concepto del apartado anterior, como el Carlos V que mencionamos en la página sobre ‘Qué hacer’, gracias a su terraza panorámica. Sin embargo, si optas por esta zona para tu alojamiento en Toledo, te sugerimos que elijas edificios con encanto: casas antiguas, a menudo con patios toledanos en su interior, que han sido restaurados para este uso. Pueden ser hostales de 2 estrellas o incluso pensiones de 1 estrella: en muchos de estos casos, la ‘baja categoría’ puede despistar, puesto que su escasez de estrellas hace referencia a sus dimensiones reducidas y a la ausencia de algunos servicios que son materialmente imposibles de ofrecer, como el parking para coches. Sin embargo, te conquistarán por su aparejo histórico exterior, su viguería de madera interior y una decoración que te trasladará al pasado esplendoroso de la ciudad. Y en algunas ocasiones, explotan el exotismo característico de las Tres Culturas. Por ejemplo, Riad Medina Mudéjar o la Hospedería Cisneros, este último en un barrio especialmente interesante: el barrio de los Canónigos. ¡Y están a dos pasos de los principales monumentos!

Albergues y hostels, para los más jóvenes

Los albergues juveniles y los hostels son otra opción de alojamiento en Toledo. Aunque no son tan numerosos como en Barcelona, Madrid o Sevilla, algunos encontrarás. Por ejemplo, Los Pascuales, en el centro, sin grandes pretensiones. O el del Castillo de San Servando que, pese a quedar al otro lado del río Tajo, tiene el encanto de estar enclavado en este castillo del siglo XI. También hay otros de carácter más internacional, como Oasis Backpackers Hostels Toledo, ubicado muy cerca de la Plaza de Zocodover.

Apartamentos turísticos, una opción en auge antes de la pandemia

El casco histórico de Toledo se ha ido vaciando de familias progresivamente, por un cúmulo de factores. Entre ellos, la incomodidad que supone vivir en una zona donde moverse en coche es casi imposible por la estrechez de muchas calles. Eso ha permitido que muchos inversores o antiguos propietarios pusieran sus ojos en el sector turístico, de modo que en portales como Airbnb es relativamente fácil encontrar apartamentos turísticos en pleno centro. No obstante, también hay oferta en otros barrios cercanos, como Santa Teresa-Vista Hermosa. Se trata sin duda de una buena opción de alojamiento en Toledo, perfecta para familias o para aquellos viajeros que no quieren renunciar a comodidades tan cotidianas como una cocina completa para preparar las comidas al ritmo deseado.

Los Cigarrales, una propuesta ‘made in Toledo’

Pero si lo que quieres es un alojamiento en Toledo que sea tradicional, de alta categoría y que ofrezca mayor tranquilidad que las opciones anteriores, tu opción ideal es un cigarral. Y para entender su enorme interés, es necesario conocer un poco sobre su historia.

Con este nombre se conoce a las fincas señoriales que servían de recreo a la alta sociedad toledana siglos atrás, en especial a los miembros destacados del clero toledano, que tenían aquí una segunda residencia de verano. Se ubican en la colina que se levanta al sur de la ciudad, en la otra orilla del río Tajo. Por tanto, en la zona de la Carretera de Circunvalación, donde también está el Mirador del Valle, por lo que algunos de ellos gozan de extraordinarias vistas al casco histórico. Estos cigarrales, en origen, solían tener una casa principal para los señores, otra construcción más pequeña en la finca para el servicio y un extenso territorio a su alrededor, donde se cultivaban abundantes árboles frutales. Todo ello rodeado de una tapia o cerca, que delimitaba la propiedad. En el siglo XIX comenzaron a sufrir una amenaza: su división en diferentes parcelas, como consecuencia de sucesivas herencias, lo que provocaba que quedaran desvirtuadas. Pero desde las últimas décadas, la normativa hace más difícil esa parcelación, y gracias al auge del turismo en la ciudad, han adoptado otro uso que encaja con ellos de manera natural: el de servir de alojamiento en Toledo para turistas de poder adquisitivo medio-alto, así como la organización de eventos (bodas, comuniones, reuniones de empresa, etc).

Camping, otra opción posible en la ciudad

Los turistas que viajan con caravana, autocaravana o simplemente con tienda de campaña, también tienen una cómoda opción de alojamiento en Toledo: el camping el Greco. Es el único que tiene la ciudad y se ubica al oeste del casco histórico, a orillas del río Tajo, justo enfrente de las facultades de la Universidad de Castilla-La Mancha. Aunque no es muy grande, su cercanía al centro representa todo un ‘lujo’ para los caravanistas, puesto que no es habitual disfrutar de este tipo de instalaciones sin salir de la ciudad.